viernes, 7 de noviembre de 2008


INSEGURIDAD - REALIZACIÓN
La inseguridad total y la capacidad de vivir en ella son sinónimos de la realización y el paso ineludible para la Iluminación.


Empieza a vivir en la inseguridad.

Ése es el camino hacia la realización y la Iluminación. Y no pienses en la inseguridad total. Empieza dónde estés. Tal como eres, no puedes ser total en nada, pero hay que empezar en alguna parte. Al principio, esto te creará ansiedad, al principio te sentirás afligido..., pero sólo al principio. Si puedes pasar el principio, si puedes tolerar el principio, la aflicción desparecerá, la ansiedad desaparecerá.
Hay que comprender el mecanismo. ¿Por qué sientes ansiedad cuando te sientes inseguro? No es debido a la inseguridad, sino a la exigencia de seguridad. Cuando te sientes inseguro, te sientes ansioso, surge la ansiedad. No esta surgiendo debido a la inseguridad, sino a la exigencia de hacer que la vida sea segura. Si empiezas a vivir en la inseguridad y NO PIDES SEGURIDAD, la ansiedad desparecerá cuando cese esa exigencia. La exigencia está creando la ansiedad. La inseguridad es la naturaleza misma de la vida. Una persona madura asume la realidad, la acepta tal como es. No exige, no es exigente. No dice “esto debería ser así”. Observa el hecho y dice: “Sí, es así”. Este asumir la realidad hará que sea imposible que te sientas desdichado, porque la desdicha sólo llega cuando exiges. En realidad, la desdicha no es otra cosa que una indicación de que estás yendo contra la realidad. Y no puedes cambiar la realidad; TENDRÁS QUE SER CAMBIADO POR LA REALIDAD. Tendrás que aceptar, tendrás que ceder ante ella. Éste es el significado de la entrega: tendrás que ceder. La realidad no puede ceder, la realidad es como es. A no ser que cedas, sufrirás. La desdicha la creas tú, porque sigues luchando. Es como si la corriente de un río está fluyendo hacia el mar y tú estás intentando nadar contra corriente. Te parece que el río está contra ti. ¡El río no está contra ti! El río simplemente está fluyendo hacia el mar. Es la naturaleza de un río fluir hacia el mar y caer en él. Tú estás intentando ir contra la corriente. Y puede que haya algunos locos sentados o de pie en la orilla que sigan animándote: “¡Lo estás haciendo bien! ¡No deberías preocuparte, porque tarde o temprano el río tendrá que ceder, eres simplemente genial, sigue haciéndolo!”. Siempre hay tontos que siguen dándote ánimo, dándote más entusiasmo. No les escuches. Tarde o temprano la corriente se impone. Simplemente disfruta de la libertad interna que llega al ceder. No escuches lo que digan los demás. Siente la sensación interna. Siente lo que te está sucediendo. Si te sientes bien fluyendo con la corriente, ésta es la manera. No escuches a nadie; escucha sólo a tu propio corazón. La madurez siempre acepta lo que hay, sea lo que sea.

OSHO
El Libro de los Secretos